EL CRITERIO Y LA PROFESIONALIDAD

 In inmobiliaria

 

Hoy he estado en unos grandes almacenes del centro de la ciudad, he ido a comprar una cámara fotográfica. Me ha atendido un vendedor que estaba muy bien formado e informado. El vendedor se ha acercado hasta mí y me ha preguntado de forma muy amable: ¿Puedo ayudarle en algo caballero?- Sí le he contestado yo, quiero comprar una cámara de fotos-¿Tenía alguna idea? ¿Está buscando alguna en concreto?-No, le he contestado, la verdad es que no soy un gran aficionado y no entiendo mucho del tema.

Inmediatamente Ángel, así voy a llamar yo al vendedor, ha empezado a hacerme una serie de preguntas con el fin de obtener la información necesaria para enseñarme el producto que más se adecuase a mis necesidades. En menos de 5 minutos ya teníamos encima del mostrador 5 opciones de cámara fotográficas que ocupaban un segmento determinado de precio, y de las cuales el amigo Ángel conocía hasta el más mínimo detalle. A la vez que iba seleccionando cámaras para enseñarme, iba también descartando otras opciones que no tenían algunas de las funciones que hemos determinado que eran imprescindibles para mí. En menos de 30 minutos ya llevaba en mi mano una bolsa con un producto que me ha costado mucho menos dinero del que yo esperaba gastarme (Aunque si hubiese tenido que gastar más, también lo hubiese hecho), y que se adapta perfectamente a lo que necesito, incluso se excede en algunas de sus funciones.

No dejo de pensar en Ángel y su magnífico criterio y profesionalidad. Me encanta estar delante de un gran vendedor, es emocionante. Me ha escuchado,  ha procesado la información que le he dado en su base de datos personal, y me ha expuesto todo lo que podría encajarme para a continuación radiografiar cada uno de los productos y compararlos entre sí desde la perspectiva de mi demanda. Yo he ganado tiempo y dinero, y además tengo un producto que satisface con creces mis expectativas. ¡Grande Ángel! ¡Viva la profesionalidad!

Ahora no dejo de preguntarme ¿Que ocurriría si Ángel además de vender cámaras fotográficas y de vídeo, se dedicase a vender también vinos, ropa, o cualquiera de los productos que hay disponibles en estos grandes almacenes? ¿Sería ángel igual de profesional? ¿Conocería igual de bien su producto? ¿Tendría Ángel ese criterio tan exquisito que me ha dejado perplejo? y lo que más me preocupa ¿Me habría sido tan útil? La respuesta  a todas estas preguntas es claramente “No”. Si mañana el santo vendedor Ángel tuviese que dedicarse a vender todos los productos que existen en los grandes almacenes asistiríamos a un proceso de desprofesionalización total, y nuestro amigo Ángel se parecería mucho más a uno de esos dependientes que hay en los bazares de “todo a 1 euro”, y que solo saben decirte el precio del artículo y si tienen en color blanco o negro. Sin criterio el vendedor pierde su esencia y deja de ser vendedor para convertirse en un mero distribuidor.

La profesionalización en el sector inmobiliario pasa por que el agente inmobiliario entienda que tanto compradores como vendedores necesitan de su criterio y profesionalidad. El agente inmobiliario debe saberlo todo sobre el mercado inmobiliario en su zona de actuación: Número de inmuebles a la venta, número de inmuebles en alquiler, ventas realizadas, ofertas planteadas, rotación, precios, cual es el perfil de la demanda y un largo etc. El agente inmobiliario debe conocer su producto mejor que Ángel, el vendedor de los grandes almacenes. El agente inmobiliario no debe  intentar vender cualquiera de los productos que hay en el gran hipermercado inmobiliario español, eso es un gravísimo error, para eso existen las colaboraciones. El agente inmobiliario debe especializarse en un determinado producto y en una determinada zona para poder tener un criterio válido. En definitiva el agente inmobiliario debe parecerse mucho más al especialista Ángel, y mucho menos al distribuidor del bazar. El criterio y la profesionalidad en un mercado tan complejo y dinámico como el inmobiliario son la razón de nuestra existencia y deben ser el alma de cualquier agente inmobiliario que sienta respeto por esta profesión.

Pau Mollá: Agente inmobiliario especialista en las urbanizaciones de Los Monasterios, Alfinach y Monte Picayo