FIN DEL “JAQUE MATE”, VUELVEN LAS TABLAS

 In inmobiliaria

A finales de 2006 el mercado inmobiliario alcista en las urbanizaciones de Puzol comenzó a mostrar síntomas de agotamiento, la escasez de demanda produjo un descenso brusco del número de operaciones, que a su vez provocó un aumento del tiempo en la rotación de venta de inmuebles, y poco a poco un incremento importante del stock de viviendas y parcelas.

El mercado inmobiliario alcista o de vendedores insertó mucha presión en los compradores quienes veían que, año tras año, el mercado experimentaba bastas subidas de precio de hasta 2 dígitos. El vendedor marcaba una cifra y aunque esta no fuese real, el paso del tiempo hacía que finalmente el inmueble acabase estando en precio. Los años de burbuja fueron años en los que el vendedor mandaba y el comprador estaba obligado a comprar para detener la escalada galopante del precio.

Los elevados precios y las grises expectativas hicieron que el enorme flujo de demanda se resintiera, era el principio del fin de un ciclo positivo que duraba ya varios años. Los precios dejaron de subir y aunque engarrotado, el mercado siguió funcionando.

A medida que se intuía que nos estábamos acercando al precipicio, los compradores empezaron a dudar del eterno ciclo positivo y fueron apartando la impulsividad que demandaba la presión alcista para dar paso a la cautela y a la razón, haciendo compras más responsables. Por tanto las ofertas empezaron a ser más contundentes frente a la  percepción irracional de los vendedores que seguían obnubilados por la burbuja.

En torno a 2007 los vendedores seguían teniendo altas expectativas y los compradores empezaban a tener serias dudas, fue un tiempo de enfrentamiento, posturas alejadas y duras negociaciones… 2007 fue sobre todo un tiempo de tablas.

Finalmente desde principios de 2008 la escasa demanda y el exceso de oferta provocaron un derrumbe de precios y un cambio de dueños en el mercado inmobiliario, pasando de un mercado de “vendedores”, a un mercado de “compradores” (en el que ahora ellos eran los que mandaban). La caída de Leman Brothers en Septiembre de ese mismo año y el pánico financiero acentuaron la tendencia bajista provocando un terrible parón en el mercado inmobiliario de Alfinach, Los Monasterios y Monte Picayo.

Durante todos esos años de crisis los compradores han tenido en “Jaque Mate” a los vendedores. En un mercado en el que hay un brutal exceso de oferta, muy poca demanda y el precio sufre bajadas anuales de hasta 2 dígitos, el comprador pasa ser el indiscutible protagonista del mercado.

Cuando el mercado es bajista el menor de los males es vender cuanto antes, es decir que si soy vendedor y necesito vender, es mejor hacerlo en 2010 que en 2013, porque cuanto más tarde venda mi propiedad, menos valdrá. Conscientes de esto, y por miedo también a la posible depreciación de su inversión, los compradores no adquieren en base al precio real sino en base a la “Tendencia” del precio, poniendo a los vendedores contra las cuerdas, teniendo estos la opción de aceptar vender por debajo del precio real, o no vender y ver como el paso del tiempo devalúa el precio de su inmueble.

Desde el año 2014  la demanda de inmuebles está aumentando en las urbanizaciones de Puzol. En este tiempo han subido notablemente el número de compraventas realizadas y empieza a disminuir, aunque levemente, el stock de propiedades en venta. El precio de los inmuebles prácticamente ha dejado de caer. Todo apunta a que nos dirigimos de nuevo a un escenario de duras negociaciones y  tablas en el que los compradores quieren sacar provecho de los últimos instantes de la crisis y  los vendedores empiezan a ver la luz al final del túnel, adoptando una posición de negociación más cerrada y revocando con contundencia las ofertas agresivas. Es el anuncio de un nuevo ciclo y es el fin del “JAQUE MATE”

Pau Mollá: Agente inmobiliario especialista en venta y alquiler de chalets en las urbanizaciones de Alfinach, Los Monasterios y Monte Picayo.